Nuestros clientes

Abogados

Usted sabe mejor que nadie que los textos jurídicos y legales tienen su complicación y conviene que el cliente los entienda bien antes de firmar. ¿Va a presentar una demanda en nombre de un cliente extranjero o contra una parte en el extranjero? No deje lugar a suposiciones. Una traducción profesional realizada por un traductor especializado no sólo refleja su profesionalidad ante su cliente o la parte contraria, sino que, además, le puede ahorrar problemas. Evidentemente, también las sentencias requieren una mano experta. Las traducciones de sentencias que se notifican en el extranjero, igual que las demandas contra partes que residen fuera de España y que se notifican en el idioma del país de destino, dicen mucho sobre su remitente. Son su carta de presentación ante la otra parte. No se la juegue. Confíe en un Tradulegis.

Notarios

Si el compareciente o los comparecientes son extranjeros, conviene buscar un intérprete profesional que los acompañe a la notaria. Existe la alternativa de traducir el esbozo de antemano para que el interesado pueda seguir el texto, pero, en caso de preguntas y dudas imprevistas, el idioma puede ser una barrera que impide la comprensión absoluta del acto jurídico que se pretende firmar. Aunque el compareciente traiga un amigo o un familiar para ayudarle en cuestiones lingüísticas, no suele tratarse de personas con formación específica. Ante la dimensión jurídica y económica que tienen los actos escriturados, sería más sensato invertir en un profesional y evitar así problemas futuros.

Empresas

Desde constituciones de sociedades, pasando por nombramientos de administradores y apoderados, extractos del Registro Mercantil, Cuentas Anuales, contratos, licitaciones, arrendamientos, etc. Cualquier contacto empresarial entre entidades de dos países distintos suele tener su transcendencia y es recomendable trabajar sobre una base sólida.

Particulares

Tradulegis traduce toda la documentación relacionada del Registro Civil y las autoridades e instituciones. También en la vida laboral puede ser necesario presentar traducciones de títulos, expedientes, antecedentes penales, etc., por ejemplo, a la hora de solicitar un trabajo en un país extranjero.